¿Qué es el Tabaco?


El tabaco resulta del secado de las hojas de la planta denominada "Nicotina Tabacum". La Nicotina Tabacum crece en diferentes partes del mundo, y contiene la droga estimulante llamada NICOTINA (su principal alcaloide). Existen mas de 50 variedades de esta planta, las cuales difieren en su contenido de nicotina. El humo del tabaco contiene básicamente 4 componentes: los alquitranes, el monóxido de carbono, las sustancias irritantes y la nicotina.

La NICOTINA es un estimulante que se encuentra en forma natural en las hojas de la planta de tabaco. De naturaleza volátil, se vaporiza en humo cuando el tabaco es quemado y es la sustancia que le da su olor característico, siendo además la que genera la dependencia física.. Los ALQUITRANES son las sustancias responsables de las diferentes formas de cáncer atribuibles al tabaquismo, especialmente cáncer de pulmón, pero también de boca, faringe, laringe y esófago. El MONÓXIDO DE CARBONO es producido por la combustión del tabaco y del papel que envuelve el cigarrillo. Cuando este penetra en los pulmones, la oxigenación de los tejidos disminuye sensiblemente. Esta sustancia favorece la aparición de enfermedades cardiovasculares. Las SUSTANCIAS IRRITANTES dificultan a los cilios que tapizan la mucosa del árbol respiratorio limpiar los microorganismos que penetran con el aire inspirado. Son las responsables de la tos y el aumento de la mucosidad en los fumadores, y a largo plazo, de enfermedades respiratorias como la bronquitis crónica y el enfisema pulmonar.

Desde un punto de vista sanitario, el tabaco es sin lugar a dudas la droga que provoca más enfermedades y deterioro en la calidad de vida de las personas en el mundo entero. SI bien históricamente se ha consumido tabaco desde tiempos inmemoriales, en el mundo entero es cada vez mas fuerte la tendencia a prohibir cualquier tipo de propaganda directa o indirecta de del tabaco, teniendo en cuenta su gran potencial adictivo.

¿Cuáles son los efectos?


Los efectos generados por el tabaco resultan de la acción de la nicotina sobre el sistema nervioso central. Esta genera un aumento del pulso y la presión sanguínea. Los efectos son sentidos en forma casi inmediata por el usuario y pueden durar hasta unos 30 minutos luego de haber fumado el cigarrillo. A pesar de la aparente lentitud con la que actuaría el tabaco en el organismo de los fumadores, existen toda una serie de síntomas menores que aparecen a los pocos años de comenzar a fumar a diario. Podríamos interpretar estos síntomas como señales de alarma que se disparan en el organismo de los fumadores para hacerles saber que están recibiendo una agresión tóxica para la cual su cuerpo no se encuentra preparado. Algunos de estos síntomas son la aparición de fatiga prematura, mayor riesgo de anginas, aumentos de la tos y las expectoraciones, perdida de apetito, arritmias, y el color amarillento de dedos y dientes.

¿Qué riesgos puede tener el consumo de Tabaco?


Hoy en día está plenamente asumido que los fumadores tienen una tasa de mortalidad superior en un 70 % a los no fumadores como consecuencia del desarrollo de distintas enfermedades. Este incremento en la mortalidad es directamente proporcional a la cantidad de cigarros fumados, a la duración en el tiempo del consumo, a la profundidad de la inhalación del humo, y al contenido de nicotina y alquitrán del tabaco fumado. Esta alta mortalidad se debe fundamentalmente a la cardiopatía coronaria y a otras enfermedades cardiovasculares, al cáncer de pulmón, la bronquitis crónica y el enfisema pulmonar. El tabaquismo es responsable del 90 % de las muertes por cáncer de pulmón, del 75 % de las muertes por bronquitis y del 25 % de las muertes por cardiopatía isquémica. En síntesis, las enfermedades mas comunes asociadas al tabaquismo son:

  • Enfermedades del aparato respiratorio: bronquitis crónica, enfisema pulmonar y cáncer de pulmón.
  • Enfermedades del sistema cardiovascular: enfermedades coronarias por obstrucción de las arterias coronarias, accidentes cerebrovasculares por obstrucción de las arterias cerebrales y enfermedades vasculares periféricas por déficit de irrigación en las extremidades superiores e inferiores.
  • Enfermedades del aparato digestivo: gastritis crónica, ulcera gastroduodenal y esofagitis.

Asimismo, el consumo de tabaco acarrea riesgos importantes para la salud del fumador pasivo o involuntario. En este sentido, la exposición cotidiana al humo del tabaco en ambientes poco ventilados puede provocar irritación en los ojos, dolor de cabeza, estornudos, tos y afonía. Puede tener además consecuencias mas severas como ser:
Empeoramiento de los síntomas en personas con problemas de alergia, asma y enfermedades cardiovasculares. Incremento de la posibilidad de padecer enfermedades del corazón. Aumento del riesgo de padecer cáncer de pulmón. Mayor frecuencia de problemas respiratorios.